domingo, 24 de mayo de 2026

"Lejos del agua", un rompecabezas que intenta bucear en los secretos y traumas de una historia familiar

 




TEATRO

     Volvió a escena durante este mes “Lejos del agua. La pieza performática”, con dramaturgia de Viviana Kalbermatter y Analía Yáñez, que se presenta en  MIL80 Teatro, Muñecas 1080, en Villa Crespo, con la actuación de Viviana Kalbermatter bajo la puesta en escena y dirección general de Analía Yáñez.

          A partir de un hecho traumático en el árbol genealógico de la línea materna de la actriz un duelo transgeneracional se despliega un relato que, lejos de ser lineal, se presenta como las piezas de un rompecabezas. Imágenes del pasado, sonidos y acciones se suceden para dar cuerpo a esta experiencia que invita a bucear en las profundidades de la historia personal para transformar dolores arraigados del propio linaje.

          La propuesta visual está delineada como un ensamble material e inmaterial de imágenes y acciones que surgen a partir de una trama de tres ejes: cuerpo, espacio y proyecciones. Las tecnologías se presentan aquí como el soporte de un relato.

         De hecho, este unipersonal resulta una mixtura entre partes de la historia de la actriz – los videos, las fotos y las referencias periodísticas son reales- y el vuelo propio del relato, que adquiere una dimensión simbólica fuerte, y que la protagonista logra transmitir con un caudal emotivo muy especial.

        “La puesta es un ensamble donde el video-mapping y el sonido no son accesorios, -agregan Kalbermatter y Yáñez- sino que funcionan como la voz de la subjetividad; son el soporte tecnológico que nos permite mostrar lo que el cuerpo orgánico calla.”

        Este universo se completa con un mundo sonoro que propone paisajes de polifonía, combinando sonidos reconocibles, con texturas abstractas y electrónicas que denotan el carácter repetitivo de los recuerdos. De hecho, la guitarrista Andrea Zurita acompaña el devenir de la obra con su propia música brindando un clima incidental que se relaciona con cada tramo de la pieza.  

     Como el nombre lo indica, el agua cumple un rol fundamental en la trama, ya que habla de la experiencia fatal de un tío de la protagonista, y de sus propios temores resultantes de esa historia sobre la cual era difícil hablar en la familia,

     “Lejos del Agua” propone una resignificación del pasado en el presente. Aunque parte de un hecho particular, la fragmentación de los recuerdos y las imágenes poéticas terminan resonando en el espectador, activando sus propias piezas sueltas y sus propios silencios.

        Se puede ver esta obra todos los viernes a las 20 en Mil80, Muñecas 1080. Diseño audiovisual y videos Mariano Antonetti; Asesora audiovisual Verónica Vitullo;  Actores en video: Alejo dos Santos y Carmela Mendoza; Producción general Carla Almirón; Puesta en escena y dirección general Analía Yáñez

     Analía Yañez es actriz egresada de la EMAD. Completó su formación con referentes como el Grupo Yuyachkani, Jan Ferslev (Odin Teatret) y Marcelo Savignone, entre otros. Posee formación técnica en canto, percusión, danza contemporánea y tango. Cursó el Profesorado en Letras (UBA) y es instructora de Hatha Yoga.

       En tanto, Viviana Kalbermatter es actriz egresada de la EMAD, Locutora Nacional (ISER) y facilitadora en Constelaciones Familiares. En teatro participó en obras las Siete mujeres en busca de un nombre...” Premio mejor obra regional, Festival Nacional de Teatro Tucumán- Argentina; Acreedores, Imposturas, entre otras. Cuenta con una extensa trayectoria en locución comercial y conducción de noticias en TV y radio. Actualmente es docente de teatro en la EMAD, el IVA e institutos de formación de CABA.

martes, 19 de mayo de 2026

"Una canción para mi tierra", un valioso manifiesto de lucha por la defensa del medio ambiente

 




CINE

       En un pueblo rural argentino, Ramiro, un carismático maestro de música, descubre una situación alarmante que afecta a su comunidad: aviones y máquinas fumigadoras aplican agroquímicos cerca de las escuelas, poniendo en riesgo la salud de sus alumnos.

       Decidido a actuar, convoca a sus muy jóvenes estudiantes   para componer canciones que expresen lo que viven y despierten conciencia en la comunidad. Lo que empieza como un proyecto de aula crece hasta convertirse en un movimiento colectivo: otros docentes, músicos y artistas de todo el país —especialmente Silvia Ghio, directora de la escuela rural que abre las puertas y se convierte en pilar del proyecto— se suman a la iniciativa.

        Frente a las resistencias y el silencio de algunos medios, Ramiro decide ir más lejos: organizar un "Woodstock ambiental" en el campo, donde la música y el compromiso colectivo amplifiquen el mensaje más allá de sus fronteras.

        Sin dudas, “Una canción para mi tierra” es una de las experiencias más innovadoras y eocionantes que se pudieron ver en los últimos tiempos en el cine nacional. Un documental que por momentos toma ritmo de ficción, pero que es totalmente real, y un protagonista que no actúa, simplemente desarrolla una tarea propia del quijote que rema contra todos los poderes para luchar por lo que cree justo. 

        Este docente se llama, en la realidad y en el film, Ramiro Lescano, y junto a Silvia Ghio y un grupo carismático y espontáneo de chicos y chicas de entre 8 y 12 años, junto a otros docentes de escuelas rurales argentinas, son capaces, con la acción colectiva, de desafiar todos los obstáculos para llegar a su objetivo: crear conciencia sobre un desastre ambiental que lleva consigo enfermedad y también muerte en aras de un interés económico sin límites.

        El film cuenta con la participación especial de artistas como León Gieco ( que hace punta en el apoyo a esta iniciativa), Lito Vitale, Gustavo “Chizzo” Nápoli (La Renga), Mavi Díaz, Andrea Echeverri, Héctor Buitrago, y varios más que se suman a esta “cruzada” a través de  un video o un pequeño mensaje.

       “Una Canción para mi tierra”, coproducción entre Argentina, Colombia y Alemania, fue dirigida por Mauricio Albornoz Iniesta, con un excelente montaje de Sofía Merle, música original del mismo Ramiro Lescano, dirección de fotografía de Pablo Nuñez Galardo, sonido de Pedro Joaquín Gerbelli, producción ejecutiva de Sebastián Carreras y Matías Carnaghi como jefe de Producción.

 Un forma de creación colectiva

          A través del registro del trabajo en el aula, los ensayos musicales y los encuentros con artistas, la película observa cómo la creación colectiva se convierte en una forma de expresión y participación.

         "Canciones Urgentes para mi Tierra", la iniciativa que dio origen al film, nació como una iniciativa de aula en escuelas rurales de Córdoba y Santa Fe, impulsada por Ramiro Lezcano. En internet se puede encontrar información en el link: https://cancionesurgentesparamitierra.com/

           El documental  acompaña este recorrido creativo y social, mostrando cómo la música se convierte en una herramienta de expresión, conciencia ambiental y construcción comunitaria. 

          Mauricio Albornoz Iniesta es director, productor y docente en la Universidad Abierta Interamericana. Formado en Diseño de Imagen y Sonido en la UBA, ha trabajado en roles clave en la industria audiovisual.

        Entre sus logros más recientes destaca la serie documental “Ara San Juan: el submarino que desapareció” (Netflix), junto a otras producciones para Red Bull y la televisión pública argentina. Actualmente, está en postproducción de su largometraje documental “El yoga y yo”.

       Tras su paso por festivales internacionales, el documental obtuvo premios y reconocimientos. “Meternos en esa lógica de los chicos nos hizo aprender que algunos sueños son posibles, pero hay que intentarlos. Ellos decían ‘hagamos un concierto’ y nosotros, como adultos, tratamos de acompañar algo que parecía imposible sin tener los recursos”, señala Iniesta.

       En tiempos de búsqueda de respuestas inmediatas y salidas fáciles, Mauricio Albornoz Iniesta y su grupo de la Compañía Productora Cactus iniciaron una película casi siguiendo los tiempos de la naturaleza. En 2013 se pusieron a buscar temas relacionados con la ecología y se encontraron con periodistas que estaban “investigando las consecuencias de la fumigación con agroquímicos cerca de las poblaciones: habían sacado fotos a chicos con malformaciones, a madres, con un impacto periodístico muy fuerte”, cuenta Albornoz Iniesta, director de Una canción para mi tierra, documental que se estrenó en Buenos Aires y otras ciudades del país tras recorrer 30 países y cosechar numerosos premios.

          Hasta que un día los contactan con Ramiro, “un maestro de música de escuelas rurales que había hecho una canción con sus alumnos sobre esta problemática y la había grabado invitando a cantar con los chicos a un montón de figuras de la música argentina”.

        Se puede decir que fue amor a primera vista, “tanto del personaje como de los personajes que son los protagonistas, los alumnos: de esas clases donde surgían estas ideas increíbles, canciones que están buenísimas, tremendas canciones que armaban y que estaban copando a un montón de artistas argentinos y latinoamericanos”.

          Durante más de dos años, Albornoz y un equipo reducido fueron una o dos veces por mes a filmar a las escuelas siguiendo el proceso: “Desde que nace una canción hasta cómo hacen para que sea cantada frente a la comunidad”. Algo que también parece sencillo, pero tampoco lo es.

 

lunes, 11 de mayo de 2026

"Sustancia", una reflexión en imágenes sobre la presencia, la ausencia y la existencia humana

 




FOTOGRAFÍA

         Una obra que trasciende lo visual para proponer al observador una reflexión sobre la presencia, la ausencia y la esencia de la existencia humana. Así se ha caracterizado la serie “Sustancia”, de Santiago Carrera, artista que utiliza la fotografía como un medio para explorar el tiempo y la espera, y logra composiciones de una delicadeza y sofisticación únicas.

         El concepto de substantia se presenta como la materia que determina el contenido, al concentrarse en lo primario y evidente que suele estar "debajo", eliminando lo abundante e inútil para dar lugar a lo necesario.

       La muestra, que se puede ver en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín,  explora cómo la forma difiere y determina el contenido, utilizando la fotografía para definir el espacio de cada ser. La obra presenta figuras femeninas en posturas compuestas, delicadas, pero a la vez seguras y sólidas. Estas protagonistas están envueltas en tramas sofisticadas y líneas elegantes que definen sus perfiles.

          Una característica central es la voluntad del artista de no revelar los rostros de sus protagonistas. Este recurso otorga un "impulso surreal" a las imágenes y refuerza el axioma principal de la muestra: encontrar “en la ausencia la más aguda presencia”.

           En síntesis, el trabajo alude a la espera humana y al concepto filosófico del hic et nunc (aquí y ahora), vinculando la obra con la inmortalización de momentos efímeros

           Santiago Carrera (Buenos Aires, 1982) se formó en el Estudio Diego Ortiz Mugica y colaboró con destacados artistas como Marcos López y Julieta Escardó. Su obra ha sido reconocida a través de premios y selecciones en concursos como Arte x Arte, Gente de mi Ciudad e Itaú Artes Visuales 2016.

         Expuso individualmente en Suiza y en exposiciones colectivas en Polonia y Japón. Su enfoque artístico se centra en la relación humana con el tiempo y la inmortalización de momentos efímeros, como en su serie “Sustancia”, que explora la presencia, la ausencia y la existencia. Desde 2017, su obra integra la colección completa de la Biblioteca Hirsch del Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos.

         La FotoGalería Sara Facio —actualmente dirigida por Claudio Larrea— está situada en Av. Corrientes 1530 y ofrecerá la muestra “Sustancia” de Santiago Carrera de martes a viernes de 14 a 21 horas, y los sábados y domingos de 13 a 20 horas.

domingo, 10 de mayo de 2026

Una historia que echa luz sobre una de las canciones que convirtió a Leonardo Favio en ídolo popular

 




LIBROS

         Nadie que haya vivido la época de fines de los '60 puede olvidar el primer disco del hasta entonces actor de cine Leonardo Favio, que luego se convirtió en uno de los más prestigiosos y creativos directores del séptimo arte.

     Pero mientras tanto, Leonardo Favio se quiso dar el gusto de incursionar en lo musical, y aunque su voz no era la de un privilegiado, su modo y sus matices lograron llegar a mucha gente con un tipo de canción que enlazaba lo romántico con el vuelo de los paisajístico y también ciertos elementos testimoniales.

        “Cada piba que pase con un libro en la mano”, libro realizado por el además periodista Héctor Sánchez (Editorial Mil Campanas) relata el encuentro entre Leonardo Favio y el cantante y autor Vico Berti, que fue un gran amigo del director de “El Dependiente” .

     También aborda la historia de un éxito que se instaló en la memoria popular, como “Fuiste mía un verano” con ventas récord para un disco, en el viejo formato de LP de vinilo, y actuaciones multitudinarias de  Favio en clubes y teatros de todo el país.

       No muchos conocen que para esa época, Leonardo Favio quiso rodearse de un grupo que tuviera un nivel de calidad importante para envolver musicalmente sus canciones. Y por eso convocó a varios instrumentistas provenientes algunos del jazz y otros del beat o del blues. 

       En las pausas de esas grabaciones, los músicos despuntaban el vicio tocando temas que amaban y cercanos a una fusión entre el jazz, el rock y el blues. Varios de ellos, poco después, le dieron existencia a una de las bandas pioneras del movimiento de rock en castellano: Alma y Vida.  

      Aquel primer LP contenía además canciones emblemáticas como “Ella ya me olvidó, yo la recuerdo ahora”, “O Quizás simplemente le regale una rosa”,"Quiero aprender de memoria" o una particular versión de “Para saber como es la soledad”, de Spinetta, y grabado por Almendra por ese entonces, pero que fue primero conocido en la versión de Favio.

         Es también el retrato de una época atravesada por una dictadura militar, y a la vez cargada de efervescencia. El periodista y escritor Héctor Sánchez la repone para los lectores de este tiempo.

        Héctor “El Negro” Sánchez nació en Capital Federal en 1958. Trabajó en los diarios Tiempo Argentino (primera época), Diario Sur, el suplemento rock de La Nación y la etapa fundacional de Página 12. Fue redactor en las agencias Ansa y en Télam fue editor en las secciones de Política y Deportes.

       En radio fue columnista en el programa El Árbol y el Bosque, encabezado por Enrique Vázquez en Radio Belgrano; condujo programas en FM LaTribu y Radio de la Ciudad. Conductor del programa El patio trasero en AM530 – La Radio de las Madres, en Radio Gráfica y en Radio La Socie de Avellaneda.

      Publicó los libros Yacyretá, investigación periodística sobre las luchas sindicales en la construcción de la represa; Figuritas, cuentos de fútbol y otros deportes; Serás Rojitas, la historia de Angel Clemente Rojas, ídolo de Boca Juniors; y El Portuario, novela de no-ficción sobre las luchas gremiales y políticas en el puerto de Buenos Aires.  

        La colección "Historia Social de la Canción", que reúne crónicas y ensayos sobre la circulación social de la música y sus formas de apropiación por el pueblo, inició la Pre-Venta de su cuarto título: "Cada piba que pase con un libro en la mano", dedicado a "Fuiste mía un verano", una composición de Leonardo Favio y Vico Berti.

           La serie Historia Social de la Canción" se inauguró con "No pienses que nos perdiste", el libro del periodista Sergio Arboleya sobre "Oración del Remanso", del compositor santafesino Jorge Fandermole; y continuó con "Por una cabeza", de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, escrita por los periodistas Mariano Suárez y Miguel Angel Taboada. El tercer título fue "Y esta zamba que canta y te nombra", libro de Silvia Majul dedicado a "La amanecida", de Hamlet Lima Quintana y Mario Arnedo Gallo.



 

viernes, 8 de mayo de 2026

Federico Klemm y Mireya Baglietto presentes en el Centro Recoleta a través de muestras y homenajes

 




ARTES PLÁSTICAS

      En el Centro Cultural Recoleta se inauguraron en estos días varias muestras para acercar la obra de artistas trascendentes de las artes plásticas . Entre ellas se destacan la monumental Federico Klemm. Iluminador de mitos (salas 7,8 y 9), que contó con la presencia de los principales referentes de la Fundación Klemm; el cálido homenaje a Mireya Baglietto, pionera del arte participativo (Sala 1); y nuevas propuestas de arte contemporáneo emergente seleccionadas a través de la convocatoria federal del CCR (salas 4 y 10).

      En las salas 7, 8 y 9 se despliega “Federico Klemm, iluminador de mitos”, una muestra antológica con más de noventa obras del artista que recupera la figura multifacética de Klemm: mecenas, coleccionista, performer, aficionado a la ópera, decorador, diseñador, escenógrafo, galerista y figura mediática.

     Coproducida con Fundación Klemm, con la curaduría de Federica Baeza, Guadalupe Chirotarrab y Santiago Villanueva, la exhibición reúne una selección de obras atravesadas por tres núcleos: la relación con su madre Rosa, su pasión por la ópera y las artes escénicas; sus últimos fotomontajes digitales sobre Sansón y Dalila y, por último, su universo de telecristales y el deseo por los hombres.

      En tanto, la Sala Histórica alberga “Mireya Baglietto en el Recoleta” donde se celebra la figura de esta artista visual, investigadora y creadora del arte núbico (sistema estético que utiliza espejos, gasas y luz para suspender las referencias temporales-espaciales generando una experiencia de “ingravidez virtual”).

         Pionera en el arte participativo y protagonista de diversas muestras a lo largo de la historia del CCR, Baglietto regresa con una instalación donde, mediante el uso de telas, se recrea una nube que pende del techo de la sala con instrucciones para que los visitantes tengan una experiencia perceptiva guiada.

     En la sala 4 tiene lugar “Temblor de archivo”, con curaduría de Laura Focarazzo, que propone una reflexión crítica sobre la imagen mediada y su interacción con la memoria. A partir de la condición de posibilidad discursiva y estética de archivos analógicos y digitales, distintos artistas realizan una operatoria de descontextualización y recontextualización añadiendo elementos críticos, subjetivos, y/o sensoriales buscando expandir su dimensión política y material.

      Participan de la muestra Mercedes Invernizzi Oviedo,  Mecha MIO, Mauro Movia, Ana Villanueva, Sebastián Tedesco, Bruno Mesz y Fabio Doctorovich.

       En la sala 10 la artista tucumana Belén Romero Gunset presenta “Cuando un lago se seca”, muestra que expone la situación del lago Colhué Huapi que hoy se encuentra completamente seco construyendo un relato multidisciplinario performance, pintura, instalación y tecnologías digitales) y abierto sobre la desaparición del agua, un campo de situaciones que ofrece múltiples puntos de fuga donde la memoria territorial y la disidencia se proponen como formas activas de la transformación social.

     Por último, en la planta baja del CCR se exhibe el mural textil titulado Anahí, en el jardín de humo negro del artista Hernán César, producto de su experiencia sensorial y reflexiva en el Museo de Arte Popular José Hernández de la Ciudad de Buenos Aires.

      Las cuatro muestras se pueden visitar en el Centro Recolet, Junín 1930 con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos, de martes a viernes de 12 a 21, sábados, domingos y feriados de 11 a 21.   .

     La programación completa se puede consultar en : http://www.centroculturalrecoleta.org/.

 

 

 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Un libro que homenajea a Manuel Antín, un nombre clave para la transformación del cine argentino

 




LIBROS

       Días atrás  se cumplió el centenario del nacimiento de Manuel Antin, uno de ls nombres más relevantes de nuestro cine. Antín siempre quiso ser escritor. Sin embargo, fue en el cine donde desarrolló una de las carreras más extensas e influyentes de nuestro país.

        Primero como director de la Generación del 60, luego al frente del Instituto de Cine durante la recuperación de la democracia y más tarde como fundador de la Universidad de Cine, donde se formaron algunos de los cineastas de mayor proyección del cine argentino actual.

       La periodista y editora española Mariángeles Fernández y el guionista y director argentino Diego Sabanés han dedicado cinco años a entrevistar a Antín y a varios de sus colaboradores, así como a investigar en archivos para reconstruir la carrera de Antín y, de manera inseparable, la transformación de la industria cinematográfica en Argentina en la segunda mitad del siglo XX. El resultado es el libro “Manuel Antin, escritor de imágenes”. (Eudeba)

       Con el nombre también de "Cortázar, Borges, Marechal y la generación que cambió el cine argentino”,  los autores abordan los procesos creativos detrás de las diez películas estrenadas por Antin y también de los proyectos que desarrolló y no llegó a rodar (muchos de ellos desconocidos hasta hoy).

      El hallazgo de los diálogos completos escritos por Cortázar para “Circe”, así como el guion de “Intimidad de los parques”, y otros documentos perdidos durante años, permiten una reconstrucción de sus películas con una perspectiva renovada.

          En sus comienzos, Antin había publicado varios libros de poesía y escrito cinco obras de teatro antes de ser guionista en televisión y llegar luego al cine. En esa producción temprana ya se encuentran las señas de identidad que marcarán su carrera como director, y en ella se anticipan recursos como la ruptura del orden cronológico o el desdoblamiento de planos narrativos.

         Los guiones inéditos, así como las cartas que intercambió con varios escritores, son el punto de partida para la extensa conversación que los autores mantuvieron con Antin para dar forma a este volumen, que se presenta en el año de su centenario.

            Para su elaboración entrevistaron también al mítico director de fotografía Ricardo Aronovich, y a algunos actores y actrices como Graciela Borges, Fernanda Mistral, Marcela López Rey, Dora Baret, Ana María Picchio, Víctor Laplace, Claudio García Satur o Boy Olmi, entre otros. El libro se presentó días pasados en varios lugares, entre ellos en la Feria del Libro. 

Canción y guitarra, el territorio común que une los caminos de Cecilia Zabala y Coqui Ortiz

 




MÚSICA

      Por primera vez, Cecilia Zabala y Coqui Ortiz se encuentran en el escenario para compartir un concierto donde la canción y la guitarra son territorio común.   

      Cantautores, guitarristas, narradores de mundos propios. Él, con raíces en el litoral; ella, con un recorrido que cruza geografías y sensibilidades. Juntos, entrelazan cuerdas, voces y silencios para construir un entramado de paisajes, historias y personajes que respiran en cada canción.    

        La guitarra —compañera esencial de los dos artistas— no es aquí solo instrumento, sino territorio común: sostén rítmico, puente armónico y voz que dialoga. Desde ese lenguaje compartido, cada canción se vuelve encuentro y cada interpretación, una forma de conversación.

       El concierto, que los presenta el jueves 7 de mayo a partir de las 21 horas en Hasta Trilce, Maza177, propone un recorrido en dos planos: momentos solistas que revelan la identidad de cada artista, y encuentros donde las canciones se vuelven diálogo, cruce, descubrimiento.

       Cecilia compartirá canciones de su último disco “Sagrado Rito”, donde colaboró con artistas como Teresa Parodi, Juan Falú, Miguel Cantilo, Yusa y Javier Ruibal.

       Coqui presentará el repertorio de su reciente  “Álbum de Memorias”, un emotivo homenaje a los maestros que forjaron su camino musical y personal, y que marcaron culturalmente a una generación de artistas de su Ciudad: Resistencia, en la Provincia del Chaco.

Una forma de habitar la música

       “Paisajes” es una invitación a habitar la música como quien entra en una casa: de cerca, con escucha atenta, siendo parte de una celebración compartida. Ahí mismo donde -como decía Raúl Carnota- el paisaje más conmovedor es siempre el ser humano.

        Cecilia Zabala es guitarrista, compositora, cantante y cantautora. Fue ganadora del Primer Premio Nacional de las Artes 2018 que otorga el Ministerio de Cultura de Argentina en la categoría "Jazz y Melódica".

       Luego de 25 años de carrera, ha lanzado doce álbumes independientes, un sencillo y un EP, publicados en Argentina, Alemania y Estados Unidos. Lleva más de quince años realizando giras internacionales, dictando Clases Magistrales y presentando su trabajo en Festivales, Salas de Conciertos y Mercados de Arte de Europa, Norteamérica y Latinoamérica.

         La obra de Coqui Ortiz puede ser ubicada dentro del litoral, y en ella se pueden encontrar décimas o coplas, chamamé, rasguido doble o milongón. Pero también gran parte de la misma se ve enlazada a la trova latinoamericana, paseando por la canción, el candombe y otros ritmos que suelen fluir, destacando su trabajo como guitarrista acompañando cada detalle de la voz en sus interpretaciones.

      Desde el año 2000 comenzó a recorrer el país y el exterior, mostrando su obra en distintos escenarios. Editó cinco discos para el Sello “Shagrada Medra”, que merecieron las mejores críticas de la prensa nacional. Compartió escenario con grandes exponentes de la música argentina y con algunos de los mismos también la labor creativa tanto en letra como música.

"Lejos del agua", un rompecabezas que intenta bucear en los secretos y traumas de una historia familiar

  TEATRO      Volvió a escena durante este mes “ Lejos del agua. La pieza performática” , con dramaturgia de Viviana Kalbermatter y Analía Y...