ARTES PLÁSTICAS
La exposición “Viva Frida”, considerada una de las más
importantes dedicadas a la vida y la obra de Frida Kahlo, se presentará por
primera vez en Sudamérica en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
(Malba), donde podrá visitarse del 19 de septiembre de 2026 al 15 de marzo de
2027.
La muestra,
organizada por la Semana de la Alta Costura Argentina (SAC) y el Museo Frida
Kahlo de México, cuenta con la dirección del proyecto de Elina
Costantini, la curaduría de Circe Henestrosa y la colaboración de Gannit
Ankori. La inauguración será el 19 de septiembre a las 19 y se podrá
visitar hasta mediados de marzo de 2027.
La propuesta
reúne una selección de objetos personales de la artista mexicana junto con
pinturas, fotografías, cartas y documentos que permiten recorrer su trayectoria
artística y comprender el modo en que construyó su identidad pública a través
de la indumentaria, el autorretrato y la representación de su propia
experiencia.
El recorrido
incluye prendas tradicionales tehuanas, joyas, corsés ortopédicos, cosméticos y
otros objetos que permanecieron resguardados durante décadas en la Casa Azul
de Ciudad de México y fueron redescubiertos en 2004.
A estas piezas se sumarán obras de la
colección Malba–Costantini, entre ellas el Autorretrato con chango y
loro (1942), Diego y yo (1949), el último autorretrato de Kahlo antes de su
muerte, y la litografía Sin título (El aborto) (1932).
La exposición
incorpora además un conjunto documental perteneciente a la crítica de arte Raquel
Tibol, integrado por fotografías, correspondencia y otros materiales
vinculados con la artista.
Nacida en México en 1907, Frida Kahlo creció en el contexto de la Revolución mexicana (1910–1920). Comenzó a pintar en 1925, durante su convalecencia tras un grave accidente que marcaría profundamente su vida, dejándole secuelas físicas permanentes.
A los 22 años se casó con el muralista Diego
Rivera, con quien viajó entre México y Estados Unidos. En 1938 presentó su
primera exposición individual en Nueva York y, al año siguiente, participó en
su primera muestra en Europa, en París. Hoy es reconocida internacionalmente
como una de las figuras más relevantes del arte moderno.
Tras su
redescubrimiento en 2004 en la Casa Azul, en la Ciudad de México, los
objetos personales de Kahlo —que incluyen trajes tehuanos, joyería,
corsés ortopédicos y cosméticos— ofrecen una visión sin precedentes de su vida.
Estas piezas se presentan en diálogo con pinturas de la Colección
Malba–Costantini, estableciendo una potente relación entre el mundo material de
Kahlo y su autorrepresentación pictórica.
La exposición
también sitúa a Kahlo dentro de contextos culturales e históricos más amplios,
incorporando fotografías, material audiovisual y objetos seleccionados que
reflejan su vínculo con la herencia mexicana, la modernidad y las redes
artísticas globales. En conjunto, estos elementos revelan cómo Kahlo dio forma
a su imagen como artista y figura cultural, cuya influencia continúa resonando
a nivel internacional.


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