miércoles, 16 de abril de 2025

Luis "Yuyo" Noé, un rupturista que dio por tierra con las convenciones de la plástica argentina

 




ARTES PLÁSTICAS

      Fue uno de los exponentes más importantes de las últimas décadas en las artes plásticas argentinas. Un innovador, un rupturista, un artistas, al fin y al cabo, que no dejó de desafiar todo lo convencional para irrumpir con lenguajes propios, y al mismo tiempo, comprometido con una visión contestataria del país y del mundo.

  Por eso, queremos recordar a Luis Felipe Noé, el querido “Yuyo , a través de una semblanza con algunos pasos claves de su trayectoria, que lo situaron hasta sus últimos instantes, hace escasamente unos días, como un creador sin pausas.

   Una prueba de esto es que en octubre de 2024, en un reportaje al diario La Nación, había anunciado como “un legado” la concreción de un proyecto que le demandó cuatro años y medio de trabajo: la publicación de Asumir el caos. En la vida y el arte (El cuenco de plata), un libro de más de 500 páginas que elevó la lista de los que llevan su firma a casi una veintena. A abordar ese tema dedicó su obra –de arte y escrita- y más de seis décadas de su vida.

    Nacido en Buenos Aires en 1933, ciudad donde vivió casi toda su existencia, si bien ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1951, abandonó esta carrera para dedicarse al arte, formándose en el taller del maestro Horacio Butler y continuando de manera autodidacta. Como tarea vinculada a lo que amaba, en 1955 comenzó a trabajar en el diario El Mundo, donde ejerció como crítico de arte.

     Entre 1961 y 1965 formó parte del grupo de la Nueva Figuración, integrado por Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. De este grupo se realizó en 1985 una segunda muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes –la primera fue en 1963- en ocasión de la participación del grupo en la Sección Histórica de la Bienal de San Pablo.

    Así, en 2009 fue el artista seleccionado para representar a la Argentina en la Bienal de Venecia.

    “Yuyo” realizó más de 35 exposiciones individuales en Buenos Aires, Madrid, Nueva York, París, Santiago de Chile, Lima, Bogotá, Guayaquil y Córdoba.

      Entre las distinciones más importantes que recibió figuran el Premio Nacional DiTella en 1963; Beca Guggenheim en dos oportunidades 1965 y 1966; Premio de la Asociación Argentina de Críticos de Arte en 1985 por su trayectoria artística; Gran Premio Fondo Nacional de las Artes en 1997.

   También se lo distinguió con el Premio Konex de Brillante al Mejor Artista Visual de la década en 2002; Premio Homenaje del Banco Central de la República Argentina en 2009; Premio a la Trayectoria de la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires en 2015 y el Premio a la trayectoria del Salón Nacional de Artes Visuales en 2019.

“Todos los días son nuevas experiencias”

    En 2006, Noé fue declarado Ciudadano Ilustre por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en 2006. Entre los libros que publicó, se destacan  “Antiestética” en 1965/1966; “Una sociedad colonial avanzada” en 1971; “Recontrapoder” en 1973 y “La pintura desnuda” en 1995, entre otros.

     Alguna vez dijo que “todos los días uno tiene una nueva experiencia. Pero la acumulación de experiencias hace que se destruyan entre ellas, y al final uno termina no siendo un hombre de experiencia”, reflexionó entonces, con su humor habitual, el hombre que integró el grupo Nueva Figuración; ganó importantes premios realizó más de cien exposiciones y un vitral en el Hotel de Inmigrantes; representó la Argentina en la Bienal de Venecia y creó el Bárbaro, célebre bar que fue durante décadas un lugar icónico de la cultura porteña.

     Siempre dijo que una de las primeras experiencias que lo marcaron fue la biblioteca de su padre, Julio. Autor de la Antología de la poesía argentina moderna, director de la revista literaria Nosotros y secretario de la Asociación Amigos del Arte, influyó mucho en su vocación.

       En los libros descubrió lo que más le gustaba: la imagen. “Yo quiero ser pintor. Y si no, seré dibujante. Y si no, seré crítico de arte”, diría más tarde cuando frecuentaba las galerías de la calle Florida, cercanas a su hogar, donde su familia lo llamaba “Yuyo” desde pequeño.

       Fue su padre también quien le exigió cursar el bachillerato y estudiar una carrera, pese a que él deseaba ingresar directamente en la escuela de artes. En la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires conoció a Nora Murphy, con quien se casó en 1957 y tuvo dos hijos: Paula, también artista, y Gaspar, reconocido cineasta.

     Su humor nunca dejó de estar presente. Allá por 1961 le dijo a su colega y amigo Jorge De la Vega “me doy por artista de vanguardia, pero en realidad estoy vendiendo chocolates. El mundo contemporáneo es de rupturas”.

     En 2015, tres años después de la muerte de Nora, El Ateneo publicó Mi viaje/Cuaderno de Bitácora, dos tomos que juntos pesan cinco kilos. Uno compila su obra pictórica y el otro, testimonios y fotos de vida.

    Dos años después se inauguró la muestra Mirada prospectiva en el Bellas Artes, donde había hecho una retrospectiva en el 95. La curadora fue Cecilia Ivanchevich, que era colaboradora suya. Ella, junto con sus hijos y otras personas, lo estimularon a crear la Fundación Luis Felipe Noé, que conserva y protege su legado.

Foto de Yuyo Noé, Gaspar Noé y Pino Solanas en Galería Rubbers.

Crédito: Marcelo de Focatiis (para Data de Arte)

P.Q.

sábado, 12 de abril de 2025

El testimonio de Nora Cortiñas en una muestra homenaje en el Centro de la Cooperación

 





FOTOGRAFÍA

       Si hay una mujer a la que siempre es bueno recordar y exaltar su capacidad de lucha ella es Nora Cortiñas. Por eso, bien merecido el homenaje que se hace a la figura de esta representante digna por los derechos humanos, a partir de su drama, y que nos dejó el año pasado, a través de una exposición de fotos que lleva su nombre. 

     La muestra fotográfica colectiva "Nora siempre nos cuidó" es un tributo a  su memoria y a su legado. La Idea y producción estuvo a cargo de Ana Bianco y Alejandro Amdan, quien fue además el editor fotográfico y curador de la muestra.

      Amdan, fotógrafo, reportero gráfico que supo transitar durante décadas las redacciones de muchos medios,   convocó  a un grupo de colegas que solían acompañar a las Madres de Plaza de Mayo en sus rondas hacia finales de los setenta y comienzos de los ochenta.

     De esa convocatoria surgió esta exposición, que se puede visitar hasta el 30 de mayo (cuando se cumpla un año de su partida) en la sala Sala Abraham Vigo CCC Floreal Gorini. Av. Corrientes 1543 PB. Con entrada libre y gratuita, de lunes a viernes de 14 a 21, y los sábados y domingos de 14 a 22.

     A un año de su partida, así se la recuerda a Nora Cortiñas, esa mujer que como referente de Madres de Plaza de Mayo Linea fundadora dedicó su vida a la lucha por la verdad, la justicia y los derechos humanos. A través de estas imágenes, se busca rendir homenaje a su memoria y legado.

       Estas fotos capturan momentos de su vida, desde su infatigable lucha en la Plaza de Mayo hasta sus encuentros con otras mujeres y activistas que compartían su compromiso con la justicia y los derechos humanos.

     Las fotografías seleccionadas ofrecen un testimonio íntimo y colectivo de su compromiso con la verdad y la justicia. Más que un tributo, la muestra busca mantener viva su memoria mediante el poder del registro documental y artístico.

     El siguiente texto del curador de la muestra, el fotógrafo Alejandro Andam, acompaña la exhibición inaugurada el viernes 21 de marzo.

“Nora siempre nos cuidó”

     “No podemos olvidar, porque si olvidamos, estamos condenando a las nuevas generaciones a repetir los errores del pasado.”

      Para Nora nadie era indiferente. Tampoco nosotros. Siempre se preocupó por los que estábamos fotografiando las rondas de las Madres de Plaza de Mayo. Ellas nos veían como sus hijos y estaban atentas por lo que nos podía pasar. Sabían que la dictadura intentaba invisibilizar las rondas de cada jueves en la Pirámide de Mayo.

          Invisibilizar, silenciar, desaparecer… Éramos pocos entonces quienes las acompañábamos en sus rondas. No se trataba de cumplir con un trabajo, sino honrar el compromiso de denunciar y dar testimonio del plan sistemático de tortura, exterminio y muerte que desolaba a la Argentina. Cuando las rondas terminaban, las Madres cuidaban de que no faltara nadie, de que estuviéramos todos. No podían permitir más desapariciones. Ni una desaparición más. Ni un hijo menos.

     Como contarnos en la plaza no fuera bastante, iban por nuestras redacciones a ver si todo estaba bien. Nuestra decisión militante era que las fotos censuradas, las que no salían en los diarios no se perdieran porque eso hubiese sido borrar la memoria.

        Cuidadosamente las preservábamos y se las entregábamos a ellas para que las distribuyeran en medios políticos y las hicieran llegar a otros países y organismos internacionales. Se las dábamos a ellas no solo para que pudieran distribuirlas sino porque fueron y son las guardianas de la memoria, las protagonistas de la verdad y la forjadoras de justicia.

     A un año de su partida, recordamos a Nora Cortiñas, esa mujer que dedicó su vida a la lucha por la verdad, la justicia y los derechos humanos. A través de estas imágenes, queremos rendir homenaje a su memoria y legado. Estas fotos capturan momentos de su vida, desde su infatigable lucha en la Plaza de Mayo hasta sus encuentros con otras mujeres y activistas que compartían su compromiso con la justicia y los derechos humanos.

     Queremos recordar su valentía, su determinación y su amor por la vida y la justicia. Nora Cortiñas sigue siendo un ejemplo y una inspiración para todas aquellas personas que luchan por un mundo más justo y equitativo, así como continuar la lucha por memoria, verdad y justicia, sin olvido ni perdón para los crímenes de lesa humanidad.

      Esperamos que esta muestra de fotos sea un tributo digno a su memoria y un recordatorio de su legado, que sigue vivo en nuestros corazones y en nuestra lucha por la justicia y los derechos humanos".

miércoles, 9 de abril de 2025

Dueñas, Tenembaum y Canale, tres escritoras entre la ficción, la historia y el papel actual de la mujer

 



LIBROS

“POR SI UN DÍA VOLVEMOS”, de María Dueñas

       Orán. Años 20, siglo XX . En esta ciudad africana de origen árabe, pulso español y administración francesa desembarca una joven con el falso nombre de Cecilia Belmonte. En apariencia, ha cruzado el Mediterráneo para escapar de la miseria, como tantos compatriotas. Su razón, sin embargo, es más turbia.

      La urgencia por sobrevivir la obliga a dejar la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. Hasta que una madrugada, en la tabaquera Bastos, participa en un delito por el que paga con su sometimiento a un hombre despreciable. Su entereza será lo que la libere y le aporte el coraje para rehacerse y emprender un camino en ascenso, repleto de quiebros, logros y desafíos a lo largo de tres décadas vibrantes.

        Esta es la historia de una mujer que vivió el auge colonial y el trágico fin de la Argelia francesa. Y, en paralelo, sus páginas rescatan la memoria de los desconocidos pieds-noirs españoles que, arrastrados por la emigración y el exilio, formaron parte de aquel mundo.  "Hui de un crimen involuntario. Hui de los hombres que no me quisieron. Hui de una guerra. Esta es mi historia, entre España y Orán, junto al Mediterráneo".

     Ese libro llega a la Argentina luego de editarse simultáneamente en Estados Unidos y en otros 18 países de América.

          María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964) es doctora en Filología Inglesa. Tras dos décadas dedicada a la vida académica, irrumpe en el mundo de la literatura en 2009 con El tiempo entre costuras.

          Sus obras posteriores, Misión Olvido (2012), La Templanza (2015), Las hijas del Capitán (2018) y Sira (2021), continuaron cautivando por igual a los lectores y a la crítica.

        Traducida a más de treinta y cinco lenguas, adaptada a series de televisión y con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, María Dueñas se ha convertido en una de las autoras más estimadas tanto en nuestro país como en América Latina.

“UN MILLÓN DE CUARTOS PROPIOS”, Ensayo para un tiempo ajeno, de Tamara Tenembaum

     A mediados de 2022, Tamara Tenenbaum recibió el  encargo de traducir Un cuarto propio, de Virginia  Woolf. Tomando como punto de partida las  cuestiones que le suscitó dicho encargo, ahora nos  propone una relectura del libro para reflexionar  sobre la situación actual de las mujeres (aunque no  solo de ellas) abordando los temas que le interesan:  la precariedad laboral, el amor desaparecido en la  era de Tinder, la comida, el dinero, el resentimiento  como respuesta política o la nostalgia y el poder de  la tradición. 

      Con una prosa lúcida y fluida, a lo largo de este  texto, rico en referencias literarias y filosóficas,  pero también de la cultura pop, la autora dialoga  con el clásico de Virginia Woolf y nos propone un ensayo que busca ir más allá de un manifiesto,  que quiere ser «una propuesta de contramundo  plebeya y feminista, basada en la importancia de  la belleza y el trabajo como […] productores de  igualdad y libertad». 

        A Tamara Tenenbaum, a quien le interesa  escribir sobre su tiempo, Un cuarto propio le  funciona como inspiración y oráculo, y le ofrece la  oportunidad de pensar en otras formas posibles  de vivir en el siglo XXI que se opongan al discurso  neoconservador circundante y que sean modernas  y posmodernas a la vez, pero, sobre todo, que nos  ayuden a transitar la incertidumbre sin caer en un  optimismo ingenuo ni en un pesimismo reaccionario

 “LA CRUZADA. CATALINA DE ERAUSO: LA GUERRA EN EL CUERPO, SU FURIA EN LA PIEL”, de Florencia Canale

        Entre aquello que en realidad fue y lo que pudo haber sido, Catalina de Erauso forjó su propia leyenda. La de una mujer que, como pocas, se animó a transgredir en el siglo XVII cualquier tipo de orden, incluso el que le imponía su propio cuerpo.

        Hija de una acomodada familia de San Sebastián, la menor de seis hermanos, a los cuatro años fue  internada en un convento de dominicas. De inmediato, su rebeldía y su intransigencia se hicieron carne. A los quince huyó, se dio a la fuga, salió al mundo. Y decidió vestir ropas de hombre, vivir su vida como un varón.  En adelante, nada de lo humano le fue ajeno.

        La furia y la guerra marcaron tanto su piel como cada uno de sus días. Con su identidad apócrifa viajó sin rumbo.  Cruzó el Atlántico y luchó y mató por su rey, pero también por ella misma. Vio a la muerte a los ojos no una sino cien veces. Prófuga y encendida, buscó la paz y no encontró más que arrebato adonde fuera que sus tormentas la llevaran.

        Con un estilo que ya es marca personal, Florencia Canale hace de La cruzada una novela única que se desmarca de géneros y modas. Reescribe una historia, la de la “Monja Alférez”, que bien puede ser leída en  clave de andanzas y aventuras, pero que a la vez no teme a la densidad y  la bruma de una mujer que buscó escapar del mundo. Y también de ella misma.

 

           

Llega a Buenos Aires lo nuevo del cine italiano con la presencia de directores y actores invitados

  







CINE

     Desde el jueves 10 al miércoles 16 de abril en Cinépolis Recoleta, Vicente López 2050, Capital, se llevará a cabo la 11° edición de la Semana de Cine Italiano, con lo mejor de su filmografía contemporánea. Estarán presentes importantes invitados/as, además de la delegación organizadora de la muestra.

       Estará presente el director Ferzan Ozpetek por Diamanti, que además será la película de apertura en esta edición. Se trata de una película navideña en toda regla, un verdadero crowd pleaser que reúne a un ejército de actrices de éxito (en total, 18).

      Está ambientada por completo en uno de los lugares más brillantes y coloridos que se puedan imaginar: un prestigioso taller de costura para cine y teatro en la Roma de los años 70. Estará presente Margherita Vicario, directora de “Glorial” una comedia musical estrenada en 2024 en la Berlinale en la que la cantante y actriz hace su debut como directora.

     También vendrá Maura Delpero, directora, escritora y coproductora de “Vermiglio” una película dramática italiana de 2024. El film se estrenó en el 81.º Festival Internacional de Cine de Venecia, donde ganó el Gran Premio del Jurado. Fue designada como la entrada italiana a Mejor Película Internacional en los 97.º Premios Oscar.

     Completan la programación: “Diva Futura” de Giulia Steigerwalt, película sobre el estudio pornográfico con ese mismo nombre protagonizada por Pietro Castellitto.

     “Another End”, del director y guionista Piero Messina, con Gael García Bernal y Renate Reinsve sigue una historia de romance y ciencia ficción y fue estrenada en la 74° Festival Internacional de Berlin. “Campo Di Battaglia” dirigida por el consagrado director Gianni Amelio, la película se inspira en la novela "La sfida" de Carlo Patriarca.

       “Familia”, drama dirigido por Francesco Costabile presentada en la competición Orizzonti del Festival de Venecia, está basada en un libro autobiográfico que narra una historia real. Tiene como objetivo contar una historia sobre la violencia, especialmente la violencia psicológica y la violencia presenciada; mostrar las profundas heridas que dejan cicatrices en la infancia de una persona, para siempre.

      “L'orto americano” de Pupi Avati, película de clausura del Festival Internacional de Venecia, se ambienta durante la Liberación italiana y está protagonizada por Filippo Scotti.

       En tanto, “La vita accanto” de Marco Tullio Giordana, ambientada en el rico y conformista nordeste italiano, es una dramática historia de prejuicios y ambigüedad.

     “Mine vaganti (Tengo algo que decirles)” (2010) escrita y dirigida por Ferzan Ozpetek, es  una comedia italiana que tuvo su premiere en el 60° Festival Internacional de Berlín.

 Para más info: https://www.cinepolis.com.ar/

martes, 8 de abril de 2025

Artistas españoles hacia un coleccionismo alternativo e inclusivo en "Los Doscientos"

 

ARTES PLÁSTICAS

       El Centro Cultural de España en Buenos Aires, CCEBA, presenta en la galería ArtexArte, la exposición “Los Doscientos: hacía un coleccionismo alternativo e inclusivo”, una aproximación a más de una treintena de artistas contemporáneos españoles, a través de obras originales y cuidadas publicaciones. La exposición cuenta con la curaduría de Rafael Doctor Roncero.

         Además, la muestra nos acerca a un modelo especial de editorial de arte que incita al coleccionismo de la obra original a través de una fórmula diferente a la convencional.

      La editorial Los Doscientos, creada por el curador español Rafael Doctor en 2014, es un híbrido entre editorial de arte y galería. Libros y obras de arte originales se conjugan de una forma natural en este proyecto.

      Cada publicación cuenta solo con 200 ejemplares y cada uno de ellos lleva consigo una obra de arte que además aparece reproducida en el libro.

   Gracias a las redes se formó un club de interesados ​​en esta fórmula, por lo que los libros se entregan directamente y se elimina tanto su tiempo en la librería como en la distribución.

     Esto abarata muchos los costos y hace que la publicación, con su respectiva obra original, pueda obtenerse por un precio muy inferior al que tendría en el mercado convencional.

Espacios de convivencia

    Por otra parte, Los Doscientos potencia el encuentro entre las personas como un acto fundamental en el desarrollo de la acción artística. Cada una de las entregas abre un espacio de convivencia que incide en la generación y cohesión de un grupo de personas afines que se han juntado por su amor al arte.

     Dos son las líneas editoriales: artistas contemporáneos y fotografía popular. Esta combinación es positiva para ampliar el espectro de la creación contemporánea y sobre todo para relativizar todo lo concerniente a la mercantilización todopoderosa que rige el sistema artístico.

      La exposición “Los Doscientos” se plantea como un paseo por cada una de las 42 publicaciones que se han editado hasta la fecha. Además de los libros, se pueden contemplar algunas de las obras de arte que los acompañan.

   Los 200 se exhibe en  ArtexArte , Lavalleja 1062, CABA. Hasta el 31 de mayo  con entrada libre y gratuita. Horarios: martes a viernes 14 a 20 horas y sábados de 15 a 19. Domingos y feriados cerrados al público

     Con respecto al curador,   Rafael Doctor Roncero (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, España, 1966) es historiador del arte y gestor cultural. Desde principios de los noventa ha trabajado en importantes instituciones en España: Canal de Isabel II, Casa de América o Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Creó y dirigió durante siete años el MUSAC.

      Ha escrito varios ensayos de arte contemporáneo, así como es director de los Encontro de Artistas Novos desde hace tres años.

      En la actualidad está centrado en el arte y la cultura animalista a través de la plataforma Capital Animal. Creó en 2014 la editorial Los Doscientos que dirige hasta el momento. A través del heterónima Monstersforanimals mantiene un activismo directo con la causa animal en España.

Los artistas que participan

    Enrique Marty , Cristina de Middel, Julio Falagan , Jorge Galindo , Aitor Saraiba, Santiago Ydañez, Javi al Cuadrado, Ruth Gómez, Felicidad Moreno, Federico Granell, Sandra Paula Fernández, Pierre Gonnord, María Moldes y Ana Esmith, Olga Albescu, María Cañas, Cristina Toledo, Manuel Antonio Domínguez, Guillermo Martín Bermejo, Ana Locking, Ana de Alvear, Felipe Romero y Marius Scarlat, Mari Rosa Aránega, Cristina Lucas, Bernard Plossu, Cristina García Rodero, Lua Ribeira, Estela De Castro, Fernando Sánchez Castillo, Agence Meurisse, Lua Gándara, Juan Santos, Silvia Lermo.

 

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Relatos que recrean historias sobre las infancias en la dictadura entre juegos y exilios




 CINE

           A 40 años del retorno de la democracia en Argentina, Lucas, Sonia, Tália, Iván, Nadia, Damián y Bruno se encuentran a grabar historias sobre sus infancias en dictadura. Textos que escribieron luego de haber dado una capacitación en Catamarca.

      Relatos que dialogan con filmaciones hogareñas conformando un mosaico audiovisual compuesto por juegos infantiles, fiestas escolares, desfiles militares, libros prohibidos, un viaje al exilio, una lluvia de sapos y la misteriosa aparición de un pingüino en un barrio del conurbano.

         Este es el sendero central de “Sapos, momentos de infancia en dictadura”, esta conmovedora película realizada por Lucas Brunetto, y que se puede ver todos los sábados de abril a las 21 horas en Itaca, centro cultural ubicado en Humahuaca 4027, en pleno barrio porteño de Almagro.

       En entradas que se pueden conseguir por Alternativa Teatral, “Sapos”, que recibió el apoyo del INCAA participó en varios festivales, como 35° FIC VIÑA, Viña del Mar, Chile, noviembre 2023. Competencia oficial; 11° CONSTRUIR CINE, Buenos Aires, Argentina, mayo 2024. Competencia Largometraje Argentinos; Festival Biarritz Amérique Latine 33a edición, Biarritz, Francia, septiembre 2024. Competencia oficial y 17° Festival Documental Lyon, Francia. Diciembre 2024. Competencia.

       Lucas Brunetto nació en Buenos Aires. Es sociólogo graduado en la universidad de Buenos Aires y realizador cinematográfico egresado del Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda. En el 2004 fundó Cábala films y desde el 2012 es miembro de RDI.

         Dirigió los largometrajes “Cine, Dioses y Billetes” (Mención del Jurado en el XXV Festival de Cine Latino Americano de Trieste 2010) y “Sapos -momentos de infancia en dictadura”.

       Fue Director de Producción de los largometrajes “El hemisferio nocturno de la tierra”, “Mujer Perseverante” y “La orden del Lunar”. Desde el 2005 es docente de cine documental y ha sido jurado en numerosos concursos del INCAA. 

   Según explica el gestor de esta obra, “me propuse contar las historias de quienes, como yo, fueron niños durante la dictadura militar que gobernó la Argentina entre 1976-1983. En lugar de filmarlas, me pareció más interesante que dialoguen con fragmentos de audios y películas hogareñas de la época”.

    Detalla que “así surgió Sapos. Un mosaico audiovisual compuesto por juegos infantiles, fiestas escolares, desfiles militares, libros prohibidos, un viaje al exilio, una lluvia de batracios y la misteriosa aparición de un pingüino en la casa de un desaparecido”.

     Los relatos en off que enmarcan esta historia son los de Sonia Villella, Tália Meschiany, Iván Thisted, Nadia Jacky, Damián Ríos y Melchor Armesto.

     Proyecto, guión y dirección: Lucas Brunetto; Producción Ejecutiva: Lucas Brunetto; Asistencia de producción Ejecutiva: Nadia Jacky; Dirección de Producción: Carolina Ruy; Archivos y Digitalización Super8: Benjamín Ellenberger; Montaje: Ernesto Felder (SAE); Post Imagen: Pablo Mazzeo (EDA); Corrección de Color y DCP: Lujan Montes; Sonido en Estudio y Digitalización Archivos Sonoros: Víctor Tendler; Diseño, Post de Sonido y Música: Luciana Foglio; Mezcla de sonido: Martín Scaglia; Escaneo 4K: Matías Gritti.

 

 

lunes, 7 de abril de 2025

Desde Uruguay, Alfredo Presa cruzó el charco para proclamar que "Viva el tango"

 

 


MÚSICA

    Alfredo Presa presentó días pasados en Café Berlín su primer disco solista titulado Viva el Tango, una obra de diez temas con indisimulable aroma a los años ‘40, integrado por nueve versiones y una composición propia. 

      Nacido el 14 de agosto de 1975 en Montevideo, Uruguay, desde niño Alfredo comenzó a manifestar su interés por la música. En Uruguay hay un dicho: “lo que se hereda no se roba”; su abuelo Alfredo fue un gran guitarrista de tango. A los 10 años, su nieto Alfredo recibió su primera guitarra. A partir de allí la música comenzó a crecer en su interior.

        El deseo por encontrarse con su estilo lo llevó a estudiar guitarra, canto y a formar parte de varios grupos de música. En 1993 se mudó con su familia a la Argentina, donde continuó con su formación musical. La etapa en Buenos Aires fue especialmente motivante. Una ciudad inmensa con un pasado glorioso que se puede respirar en sus calles, sus edificios emblemáticos, la música, los teatros y sus personajes.  

       En 1997, volvió a Uruguay con una nueva esperanza: el canto lírico, a través de una beca en la Escuela Nacional de Arte Lírico que contribuyó en su desarrollo musical, a la misma vez que comienza a cantar en diferentes grupos. Luego de algunos años, recala en Miami, un caldo de cultivo musical. La cercanía de productores y artistas de la talla de Ed Calle, Arturo Sandoval, Néstor Torres, Albita, Jon Secada y otros, sirvieron para mantener encendido el fuego sagrado con el deseo de encontrar su lugar y su propia inspiración.

        De pronto, los cuentos de su niñez acerca de la música rioplatense de comienzos del siglo 20 de su abuelo, que supo vivir, disfrutar e interpretar, lo hizo reflexionar acerca de esta veta inmortal: las melodías que representaban lo más auténtico del tango. Cada vida tiene un destino marcado y éste es el suyo. Alfredo Presa vuelve a vivir en la figura de su nieto: “lo que se hereda no se roba, se disfruta”.   

       Alfredo siempre mostró interés por lo clásico. Los años ‘40, como eje lo atraen especialmente y lo convierten en un viajero del tiempo. Tanto en el norte como en el sur de América, prosperaban por entonces movimientos musicales esplendorosos que popularizaron orquestas, solistas y memorables salones de baile.  

      Después de recorrer un largo camino, vuelve a las fuentes a través de su obra, con la que se propone reescribir la época gloriosa del tango rioplatense. Aquella que unió a las ciudades del Plata: Buenos Aires y Montevideo bajo un mismo cielo. El tango clásico, el tango canción y el tango bailable que llegó a entusiasmar a ciudades tan diversas como Nueva York, París o Tokio bajo el lema: “si no podemos ir al pasado, traigamos lo bueno del pasado al presente para las nuevas generaciones”.  

      En 2024, conoció a Hernán Caratozzolo, reconocido productor del estudio Casa Frida en Buenos Aires y por intermedio de él a Francisco Sicilia, prestigioso pianista y arreglador con el cual Alfredo se siente musicalmente identificado. Fran es determinante, es la chispa que dispara el proyecto, es quien encuentra en la voz de Alfredo el color, la sencillez fresca y clásica de los grandes referentes de la época de oro del tango. Alfredo descubre en los arreglos musicales de Fran, la esencia misma del tango rioplatense.

     Viajó a Buenos Aires para grabar en los estudios de Casa Frida con los arreglos de Fran y la contribución de músicos extraordinarios. Un quinteto de lujo para propulsar el proyecto de renacimiento del tango clásico que trae el pasado con todo el respeto que se merece, con la reminiscencia de aquella poesía ciudadana rioplatense, pero también con el aporte contemporáneo de la música, los arreglos, la pasión y los colores del presente, constituyendo una poesía eterna. De eso se trata Viva el Tango.  

    Integran el quinteto Francisco Sicilia, Maximiliano Kirszner, Lorena Ventimiglia, Alejandro Laffogiannis y Luis Alberto Ramírez, todos músicos con amplia formación en distintos instrumentos, algunos de ellos docentes, y con experiencia en varias agrupaciones y orquestas vinculadas al sonido de Buenos Aires y también del jazz y otros géneros.

 

Verónica Pellaccini se anima a armar dos unipersonales: "El Bien" y "El Mal", dando vida al mismo personaje

  TEATRO  “EL BIEN y EL MAL”, con texto y dirección de Lautaro Vilo       Es un hecho singular en la cartelera porteña: Verónica Pelaccini...